Caminito de Belén

Vamos a buscar dónde es que nace Jesús en esta Navidad

La verdadera alegría

en 13 diciembre, 2013

CrocifissoCuando hablamos de la verdadera alegría y queremos distinguirla de otras alegrías más frágiles, inauténticas o directamente falsas, la referencia fundamental es la historia sobre la perfecta a o verdadera alegría. Sin duda la historia que elaboró San Francisco de Asís y que sintetiza su experiencia última de paso de lo sencillo a lo espiritual es una referencia fundamental para todo el que la ha escuchado. Esperamos que este pequeña, brevísima anotación del amigo y secretario de Francisco, cause el mismo impacto profundo que nos causó a muchos cuando lo leímos por primera vez.

El texto más auténtico dice así:

DE LA VERDADERA Y PERFECTA ALEGRÍA [VerAl]

El mismo fray Leonardo refirió allí mismo que cierto día el bienaventurado Francisco, en Santa María, llamó a fray León y le dijo:

– «Hermano León, escribe.»

El cual respondió:

– «Heme aquí preparado.»

– «Escribe –dijo– cuál es la verdadera alegría.

Viene un mensajero y dice que todos los maestros de París han ingresado en la Orden. Escribe: No es la verdadera alegría.

Y que también, todos los prelados ultramontanos, arzobispos y obispos; y que también, el rey de Francia y el rey de Inglaterra. Escribe: No es la verdadera alegría.

También, que mis frailes se fueron a los infieles y los convirtieron a todos a la fe; también, que tengo tanta gracia de Dios que sano a los enfermos y hago muchos milagros: Te digo que en todas estas cosas no está la verdadera alegría.

Pero ¿cuál es la verdadera alegría?

Vuelvo de Perusa y en una noche profunda llegó acá, y es el tiempo de un invierno de lodos y tan frío, que se forman canelones del agua fría congelada en las extremidades de la túnica, y hieren continuamente las piernas, y mana sangre de tales heridas.

Y todo envuelto en lodo y frío y hielo, llego a la puerta, y, después de haber golpeado y llamado por largo tiempo, viene el hermano y pregunta: ¿Quién es? Yo respondo: El hermano Francisco.

Y él dice: Vete; no es hora decente de andar de camino; no entrarás.

E insistiendo yo de nuevo, me responde: Vete, tú eres un simple y un ignorante; ya no vienes con nosotros; nosotros somos tantos y tales, que no te necesitamos.

Y yo de nuevo estoy de pie en la puerta y digo: Por amor de Dios recogedme esta noche.

Y él responde: No lo haré.

Vete al lugar de los Crucíferos y pide allí.

Te digo que si hubiere tenido paciencia y no me hubiere alterado, que en esto está la verdadera alegría y la verdadera virtud y la salvación del alma. [Fuente: http://www.franciscanos.org/esfa/veral.html ]

Escudo_alegríaEl texto va en la línea de lo que marcó siempre la vida de Francisco: la sencillez, la humildad y la pobreza, y la mansedumbre ante los hermanos que exigen. El texto, que nos llega tal como fray Leon lo escribió al dictado del santo, debe leerse en unió al Cántico de las criaturas o a las Cartas a todos los fieles. De esta manera comprendemos que Francisco está mostrando adonde lleva el camino de la simplicidad evangélica, tal como él lo experimentó.

Es muy interesante ver cómo el texto es el fgruto de su propia y profunda reflexión en aquellos duros momentos. Francisco, habiendo renunciado al gobierno de la Orden, enfermo y casi ciego tras su viaje a Tierra Santa, se refugia en las montañas de la Umbria para orar y preguntar a Dios sobre el aparente fracaso del ideal de la pobreza evangélica. Es el momento de su vida que reflejó el franciscano  Eloy Leclerc en uno de los libros más bellos de la narrativa espiritual, Sabiduría de un pobre.

San Francisco PazEn esta situación, Francisco lleva su intuición sobre la alegría hasta sus últimas consecuencias. La alegría auténtica es la espiritual, la que nace mucho más allá de los beneficios materiales de los placeres y posesiones (que el texto ni siquiera menciona), de la alegría que nace del éxito en las propias obras o del orgullo en los propios logros (hacer milagros). La verdadera alegría no nace ni siquiera del triunfo del Evangelio (la conversión de los paganos), porque allí pude insinuarse la vanidad y la ira de los poderosos espirituales. Todas estas alegrías no son verdaderas, o al menos no son perfectas, y pronto se convertirán en amargura y nos alejarán del camino de la fraternidad humana.

La verdadera alegría nace en la mansedumbre del que ha aprendido a estar con Cristo en el centro de sí mismo, más allá de los sufrimientos personales. Y, sobre todo, nace en la mansedumbre del que ha aprendido a no enfrentarse al hermano que te insulta, te desprecia y te condena a una vida miserable.

Ahí nace la verdadera alegría, según nos comparte Francisco que está viviendo en esta situación. Evidentemente, como explica él mismo, no nace de los desprecios o del dolor, indeseables en sí mismos. Nace del autocontrol humilde, de la disponibilidad a lo que Dios nos depara cada día, al amor profundo a Cristo crucificado.san-damiano-cross

Fano_Descubrir Dios dentroEn el libro de las Florecillas de San Francisco, escrito después de su muerte, se transmite este episodio de su vida con los comentarios de elaboraban los frailes al transmitirlo uno a otro. Y en este texto se añade una síntesis de la enseñanza que sirve de complemento espiritual y bíblico para reforzar el mensaje:

Y ahora escucha la conclusión, hermano León: por encima de todas las gracias y de todos los dones del Espíritu Santo que Cristo concede a sus amigos, está el de vencerse a sí mismo y de sobrellevar gustosamente, por amor de Cristo Jesús, penas, injurias, oprobios e incomodidades. Porque en todos los demás dones de Dios no podemos gloriarnos, ya que no son nuestros, sino de Dios; por eso dice el Apóstol: ¿Qué tienes que no hayas recibido de Dios? Y si lo has recibido de Él, ¿por qué te glorías como si lo tuvieras de ti mismo? (1 Cor 4,7). Pero en la cruz de la tribulación y de la aflicción podemos gloriarnos, ya que esto es nuestro; por lo cual dice el Apóstol: No me quiero gloriar sino en la cruz de Cristo (Gál 6,14). [Tomado de http://www.franciscanos.org/florecillas/florecillas02.htm ]

Pensamos un poco en lo que Francisco quiso decirnos. En ese hombrecillo humilde y pobre que tocaba con la mano las fuerzas vivas de la existencia, de tal manera que se le considera el santo universal, entendió y vivió la perfecta alegría. Ahora, tú, ¿qué alegría quieres vivir?

Anuncios

3 responses to “La verdadera alegría

  1. Mariela dice:

    La verdadera alegría está en disfrutar de todo lo que nos rodea en su sencillez y sabiduria. Para nosotros que estamos encargados de educar jovenes, la alegría se centra en que ese joven se desarrollo en plenitud, forme su corazon para hacer de su familia y trabajo su alegría diaria…

    • “La verdadera alegría está en disfrutar de todo lo que nos rodea en su sencillez y sabiduria.”

      ¡Cuánta razón tienes! Me estoy acordando mucho en estos días de las frases de Jesús sobre los pájaros del cielo y los lirios del campo:
      “No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire… miren los lirios del campo…” (Mt 6). ¡Así debemos vivir, confiados en nuestro Padre Dios y, como tú dices, comprometidos en servir a los demás.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: