Caminito de Belén

Vamos a buscar dónde es que nace Jesús en esta Navidad

Día 14: Abro los ojos

en 14 diciembre, 2013

En esta vida sobrecargada de experiencias y compromisos, voy a intentar dar un paso de vida que me acerque a la sencillez. Una acción que me lleve hacia esa purificación del gozo que tanto necesito para ser más feliz y tener más paz.

¿Qué actividad puedo incorporar a mi vida para promover la sencillez? Deben ser acciones muy sencillas y que no se conviertan en esos propósitos pesadísimos: “desde hoy voy a hacer una dieta super estricta”, “no voy a pelearme con mi hermano”,…. Son indeas buenas, pero me sobrecargan de responsabilidad y me alejan de la paz. En lugar de eso, apoyado en el ciclo de actividades de pregunta-decisión-renuncia-compromiso-contemplación, voy a elegir pequeñas acciones que me conecten con ese río de vida del cambio profundo, que sean simple expresión de lo que realmente soy.

Este paso puede ser dedicar unos minutos a orar cada día. O poner una plantita en mi casa y dedicar un minuto al día a mirarla y regarla. O hacer unos ejercicios de estiramiento al levantarme. O simplemente dedicar un minuto a respirar, como enseñaba el jesuita Anthony de Mello en Sadhana:

Comienza este ejercicio dedicando unos cinco minutos a hacerte consciente de las sensaciones en las diversas partes de tu cuerpo…
Pasa después a percibir tu respiración. El aire cuando entra y sale por tus fosas nasales…
No te concentres en el aire que entra en tus pulmones. Limítate a hacerlo consciente cuando pasa a través de tus fosas nasales…
No controles tu respiración. No intentes profundizarla. No estamos en un ejercicio respiratorio sino de toma de conciencia. Por consiguiente, si tu respiración es poco profunda, no trates de cambiarla. No te interfieras en ella. Limítate a observarla.

Consciencia la sensación del aire cuando pasa a través de tus fosas nasales. Siente su contacto. Advierte en qué parte de las fosas nasales sientes el contacto con el aire cuando inspiras… y en qué parte de las fosas nasales sientes el contacto del aire cuando expiras…
Hazte consciente, si puedes, del calor o del frío del aire… su frío cuando entra, su calor cuando sale fuera.
Puedes también percibir que la cantidad de aire que penetra por una fosa nasal es mayor que la que entra por la otra…
Sé sensible y presta atención al sutilísimo y ligero tacto del aire en tus fosas nasales cuando inspiras y expiras… (Anthony de Mello, Sadhana, Ejercicio 4 -Atención, el  autor recomienda no dedicar mucho tiempo seguido a este ejercicio)

Sin embargo, el ejercicio que recomendamos hoy es todavía más sencillo. Consiste en ejercitar la capacidad que todos tenemos de contemplarbyRajacenna

Contemplaré. Miraré sin buscar lo más sorprendente, ni atesorar imágenes para luego comentarlas a otros que no las vieron. Sin miedo de mirar lo pequeño, lo que podría ser doloroso, lo que no valoran otros.

Contemplaré con mis ojos el mundo ante mí. Su diversidad y belleza, su dinamismo interno, sus luces y sombras.

Contemplaré con mi corazón rostros de personas, gestos de encuentro, tareas sencillas que hace alguien junto a mí, miradas que miran, ojos que me miran.

Contemplaré. Sin prisas, sin amiciones, sin deseos.

Contemplaré.

Contemplaré.

SIblue

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